Elaboración:
Adobar la carne con ajo y sal y dejar un rato en el frigorífico, después tener un cuenco con harina, otro con huevo y el último con pan rallado e ir pasando la carne por ese orden. Poner al fuego una sartén con un buen chorro de aceite de oliva y cuando esté caliente freír el escalope. A mí me gusta doradito, va en gustos. Las patatas fritas antes no me quedaban nada bien, ahora les he pillado el punto, crujientes, nada grasientas y apenas doradas, buenísimas. Pongo en una sartén un buen chorro de aceite, cuando esté muy caliente echo las patatas y bajo el fuego, tal parece que se están aceitando pero no tranquilos, cuando las veamos que ya están blanditas le damos fuego intenso nuevamente procurando ir moviendo con un tenedor de madera o silicona, ellas mismas se van separando por ese crujiente que se ha ido formando, las sacamos sobre papel de cocina a escurrir y listas. Y os diréis.......¡si todo el mundo sabe freír unas patatas...! pues no, yo era una que no tenía ni idea aunque sea algo tan simple, freír sí, mal freír también, ahora siempre están en su punto..
